Las pérgolas bioclimáticas han ganado muchos adeptos en los últimos años, convirtiéndose en una tendencia a la hora de hacer mejor un determinado espacio que se quiere disfrutar durante todo el año a través de un recurso que aporta protección solar y mucho más. Además, cualquier regulación se hace prácticamente a medida, con lo que es relativamente fácil que se adapte a las necesidades de quien disfruta de la misma.
Sin embargo, este avance no quiere decir que las pérgolas tradicionales ya no valgan, ni mucho menos, Lo único que hay que hacer es estudiar bien lo que se desea obtener y elegir el producto que resulta más funcional. Desde La Casa del Toldo queremos hablarte de las diferencias entre una pérgola y una pérgola bioclimática. ¿Qué te interesa?
¡Descubre las diferencias entre una pérgola y una pérgola bioclimática!
- Cubierta: Una de las diferencias entre una pérgola y una pérgola bioclimática más importantes está en la cubierta. La pérgola tradicional la tiene fija y puede ser de diferentes materiales, como tela, madera y mucho más.
Por su parte, la bioclimática cuenta con lamas orientables, las cuales suelen estar fabricadas en aluminio. Permiten una regulación de la incidencia solar más específica y favorable, ya que orientas las lamas en función del sol existente y de su posición. Esto no es posible en las pérgolas que conocíamos hasta ahora.
- Ventilación: Es realmente notable en la pérgola bioclimática, ya que las lamas orientables de la misma facilitan la evacuación del calor. En la pérgola bioclimática es más limitada, lo que puede hacer que la temperatura no siempre sea la más adecuada. De todas maneras, hay diseños en pérgolas tradicionales que también ayudan a crear una atmósfera muy agradable.
- Protección contra la lluvia: En general, es algo que se puede lograr con los dos modelos, ya que se puede estar perfectamente resguardado, tanto con una cubierta fija como con unas lamas que cierras en su totalidad. De todas maneras, tampoco hay que descuidar la protección lateral, ya que el agua puede entrar por los lados.
- Versatilidad: Es otra de las diferencias entre una pérgola y una pérgola bioclimática. Esta última es mucho más versátil. Las posibilidades que ofrecen las lamas orientables hacen que este elemento ayude a disfrutar de un espacio en concreto en cualquier época del año, logrando condiciones a medida. Con una tradicional es bastante más complicado, ya que no se ajusta tanto a la influencia de algunos factores.
Además de todo esto, hay que recordar que la pérgola bioclimática suele contar con un gran proceso de automatización, lo que hace que todo resulte mucho más cómodo.
A partir de ahí, hay que tener en cuenta que la inversión es bastante más contundente que la realizada con una pérgola tradicional. Sin embargo, la amortización es relativamente sencilla, con lo que no bases todo en el precio en tu elección.
Ambas cuentan con un mantenimiento sencillo, con lo que no te supondrá ningún problema cuidarlas.
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